Si hay una cosa en el mundo que me fascina completamente, es la moda de invierno. Claro que rara vez tengo oportunidad de comprarme cuatro tapados y siete pares de botas en una temporada como quisiera, tanto porque es un gasto (aunque yo diría inversión) enorme, como porque no tengo ocasión de usar la mayoría de las cosas. Y digamos, que eso no esta nada bueno.
Hay algo en todas esas telas abrigadas, esas botas o por los tobillos o por las rodilla, esas polleras que se usan con medias negras bien opacas, y los sweaters que se superponen; que me hace sentir como en casa por más loco que parezca.
Hay algo en todas esas telas abrigadas, esas botas o por los tobillos o por las rodilla, esas polleras que se usan con medias negras bien opacas, y los sweaters que se superponen; que me hace sentir como en casa por más loco que parezca.


No hay comentarios:
Publicar un comentario